Naiara Alonso

“Blocking”, aunque te suene raro, te va a sonar familiar. Acoso vecinal.

 
 
 
acoso vecinal
 

“Blocking”, aunque te suene raro, te va a sonar familiar. Hablemos del acoso vecinal o “blocking”.

Cuándo estos pacientes acuden a nuestra consulta normalmente no son conscientes de ser víctimas
de acoso vecinal, sino que buscan ayuda profesional por los problemas y síntomas asociados alteraciones del sueño, ansiedad, depresión, fobias, estado de ánimo alterado, alteraciones físicas difusas, irritabilidad, miedo a salir o estar en casa, a hacer algún ruido e incluso a abrir el buzón, entre otros.

El hostigamiento vecinal se incluye en el Art. 172 del Código Penal, que tipifica el delito de acoso o stalking, que se refiere a cuando una persona es víctima de alguien que le persigue, hostiga o perturba de forma constante y habitual. Si se produce esta conducta en un vecino hacia otro estará cometiendo un delito de acoso compatible con acoso vecinal.

Actualmente es evidente que todavía no existe una cultura de denunciar esta clase de acoso dada su reciente entrada en la legislación desde de la reforma del Código Penal del 1 de julio de 2015.

Esta situación suele responder a que el acosador empieza quejándose por algún problema concreto, a expandir rumores e incluso a vigilar las entradas y salidas del vecino acosado. Muchas veces no directamente al acosado, sino a familiares que conviven con el acosado, al presidente de la comunidad o a otros vecinos (poniéndoles en contra del acosado). En este sentido, los acosados, además de recibir insultos o notas anónimas, sufren el vacío de los vecinos y daños en su propiedad. El objetivo último: que el acosado abandone la propiedad.

El perfil del acosador es compatible con el de un psicópata socializado, que se caracteriza por la falta total de empatía, la imitación profunda de sus emociones y una personalidad narcisita.

Pero como diferenciar si sufro actividades molestas o acoso vecinal? 

La respuesta la dá el Código Penal cuando recoge las penas correspondientes para este delito, y especifica que la actuación ha de ser insistente y reiterada y que altere gravemente el desarrollo de la vida cotidiana de la víctima, recordando que todas estas actuaciones deben probarse (mediante informe pericial psicológico).

El acoso está sancionado con penas de prisión de tres a 24 meses o una multa de seis euros al día que puede ir de seis meses a dos años.

Los motivos de las confrontaciones entre compañeros de escalera (o urbanización) pueden ser muchos, pero hay 6 focos de conflictividad en la convivencia vecinal, según el Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid (CAFMadrid): la morosidad, los ruidos, las reformas, las obras comunitarias, las humedades y el uso de las zonas comunes. 

La gestión y resolución de estas tensiones suelen pasar primero por la puerta del presidente de la comunidad, después por la junta de vecinos (con la entrada en escena el mediador, actor reconocido por
ley, pero no obligatorio) y, en última instancia, pueden llegar incluso a las manos de un juez.

El mediador es un profesional experto en Psicología y oratoria que puede ayudar a mejorar y facilitar la convivencia destacando por las habilidades en la gestión de conflictos, la mediación y hasta el coaching. El mediador desarrolla esta función sin ser un juez ni árbitro, no impone soluciones, siendo capaz de reconducir los problemas y ayudando a encontrar un camino beneficioso para todos.

De este modo, desde el CAFMadrid se estima que la mayoría de disputas en las comunidades de propietarios, en torno al 80%, puede dilucidarse a través de la alternativa de la mediación.

 
Por ello, si crees que sufres acoso vecinal o “blocking” tienes dos alternativas: la primera es contratar los servicios de un mediador especializado en el ámbito civil experto en conflictos vecinales para que intente resolver el conflicto mediante un acuerdo que sirve como contrato con plena validez legal, donde se fijan las consecuencias en caso de incumplimiento por alguna de las partes.

 
La segunda alternativa consiste en realizar un informe pericial sobre la evaluación psicológica del acosado y de cómo el hostigamiento vecinal ha podido incidir en el origen de alguna patología. El informe pericial psicológico es un instrumento que sirve como medio de prueba en los juicios para demostrar los daños o secuelas psicológicas de la situación de acoso.

 
En servicios de psicología ofrecemos los servicios de mediación civil, familiar y mercantil, elaboración de informes periciales y ratificación en juicio oral.  

 

 




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