Problemas de pareja más comunes

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Las relaciones de pareja han ido evolucionando siempre a lo largo de la historia. La forma en que tenemos de comunicarnos con el otro o el establecimiento de límites cada vez se hace de una forma más profunda y equilibrada. Sin embargo, siempre nos fijamos en los modelos anteriores, en aquello que hemos visto en nuestros padres o en nuestros abuelos para poder tener un ejemplo de actuación. 

Esto genera una discrepancia entre las necesidades reales y lo que nosotros realizamos. Da pie a una serie de problemas que tienden a repetirse. Son modelos educacionales que ya no nos encajan a nivel social pero que seguimos usando.

Si bien es cierto que no existe la pareja perfecta. Detrás de una pareja aparentemente perfecta, se esconden problemas y desequilibrios que pueden afectar a una o a ambas partes de la pareja.  

Al crearse una pareja, cada uno aporta sus experiencias vividas anteriormente como el aprendizaje y condicionamientos.

En esta primera etapa se crea un equilibrio, una consolidación y una evolución de forma positiva. A pesar de ello, si este equilibrio y consolidación no se logran, generalmente la pareja se romperá. 

Ocasionalmente, a pesar de estas diferencias entre ambos, la pareja no se rompe y se muestran consolidados de cara al exterior. Pero, detrás de esta falsa calma nos encontramos con un conjunto de profundos problemas que tarde o temprano afectarán a algún miembro de la pareja: los celos, la distancia en la pareja, la llegada de los hijos…

DISTANCIA EN LA PAREJA  

La existencia de distancia afectiva es una señal de que existe una crisis en la relación. Esto es algo que has experimentado durante tu vida ya sea en el entorno laboral, familiar, de amistad o pareja. Los vínculos afectivos tienden a pasar por distintas fases y es inevitable estar menos presente en la relación en algunas circunstancias. 

Esta distancia afectiva no significa evitar los conflictos, si no que implica un obstáculo al amor, que impide su desarrollo. 

Teniendo asuntos sin resolver, los miembros de la pareja crearán malos hábitos escondiendo sus sentimientos y emociones. Esto provocará peleas fuertes por un problema mínimo y llevará a silencios y falta de interés por estar juntos.  

En estos casos, la manipulación estará presente en la pareja ya que, al no expresar sus sentimientos, empiezan a aparecer los reproches y chantajes. Esto hace que la relación se vuelva tóxica e insoportable.  

Intentar evitar el dolor emocional nos lleva a alejarse y huir, ya que se tiene la sensación de que es la única forma de evitar una roca que no podemos destruir y que se hace cada vez más grande. Es por eso, que la comunicación es la mayor adversaria de la distancia afectiva. 

La importancia del conflicto en la pareja

Los conflictos en la pareja generan muchos problemas de salud en ambos miembros de la pareja y como consecuencia en los hijos. Las estadísticas indican que los casados viven más y con mayor calidad de vida, si no hay conflictos. Pero los conflictos crean problemas a nivel mental (depresión, ansiedad, violencia) y a nivel físico (problemas de corazón, cáncer, enfermedades inmunológicas, dolor crónico). Además, el conflicto en la pareja aumenta la probabilidad de accidentes de tráfico, incluidos los mortales. 

Como bien sabes, los problemas de pareja generan también problemas en los hijos como problemas de conducta, depresión y problemas para alcanzar un futuro correcto. 

Solución de los problemas de pareja

Para solucionar los conflictos en la pareja es importante tener en cuenta estos componentes:

→Aumentar el intercambio de conductas positivas.

→Entrenamiento en habilidades de comunicación y resolución de problemas.

→Cambiar el patrón de reciprocidad negativa introduciendo conductas positivas frente a la negatividad.

→ Cambios en las atribuciones, expectativas e ideas irracionales cuando es necesario.

Estos componentes constituyen la terapia de pareja cognitivo conductual clásica, que está clasificada como una terapia con evidencia científica. 

Señales de crisis en pareja

La mayoría de las parejas entran en crisis, y es normal. Hay amores para toda la vida, y hay amores que se agotan y se acaban. Otros reviven, y en ocasiones nacen otros nuevos… Hoy en día reconocer e intentar solucionar los problemas de pareja es algo socialmente aceptado.

Se considera que una pareja con problemas debe cumplir los siguientes requisitos:

  • Tiene que reconocerse como pareja con problemas o que lo perciba al menos uno de los dos miembros.
  • Una pareja en la que la tasa de intercambios negativos es superior a la tasa de intercambios positivos.
  • Que se den problemas significativos en diferentes áreas de la vida de pareja: comunicación, relaciones sexuales, toma de decisiones, tiempo libre, relaciones sociales, economía, educación de los hijos, etc.

Principales causas de los problemas de pareja.

  1. El trabajo. Más de ocho horas fuera de casa, cinco días a la semana, es todo un mundo de percepciones, estados de ánimo, tensiones, experiencias y relaciones con terceros… muchas horas de vida sin compartir.
  2. Viajes, ausencias, distancias. La pareja tiene que hacer un esfuerzo extra por compartir lo que ocurre fuera del hogar, los éxitos, los enfados, las frustraciones, etc.
  3. La familia. Uno o los dos miembros de la pareja sufre sobrecarga familiar o no acepta algo de la familia del otro.
  4. Hijos. Tener problemas, tensiones, discrepancias en la educación o dificultades de convivencia con los hijos
  5. Desconfianza. La confianza es un pilar fundamental de la vida de la pareja. Uno de los problemas más típicos de la falta de confianza en la pareja son los celos. La desconfianza debilita el apoyo, la comunicación y el compromiso.
  6. Apoyo. Falta de apoyo de uno de los miembros de la pareja al otro.

MANIPULACIÓN EN LA PAREJA 

Desgraciadamente, la manipulación y el chantaje emocional pueden estar presentes en la relación con tu pareja. La persona chantajista emocional actúa en base a sus propios intereses, culpabilizando, doliendo y provocando miedo en la víctima de dicho chantaje.  

Susan Forward, la autora del libro “Emotional Blackmail”, define el chantaje emocional como: “una poderosa arma de manipulación con la cual, gente cercana a nosotros nos amenaza, directa o indirectamente, para castigarnos si no consiguen lo que quieren”.  

Existen diferentes causas de este chantaje emocional. Por ejemplo, la baja autoestima del chantajista, que sea una persona narcisista o con Trastorno Límite de la Personalidad y necesite reafirmar y afianzar su personalidad, o incluso la dependencia emocional del chantajista por miedo al abandono de la víctima.  

La desconfianza, como una dolencia, muchas veces empieza de manera imperceptible. Pero al poco tiempo se propaga y se vuelve invasiva. Es un factor que debe abordarse a tiempo, ya que, de lo contrario, deteriora el vínculo y lo conduce a su mínima expresión, y acaba por destruirlo. 

Normalmente, la desconfianza aparece porque uno o ambos miembros de la pareja se han manifestado al otro como una base insegura. A pesar de ello, existen muchos casos en los que la persona se neurotiza y aún sin existir razones, ya desconfían. En estos casos, independientemente de la situación, es un serio problema que debe abordarse y resolverse. 

En ocasiones, los problemas de pareja se incrementan con la llegada del primer hijo. La fatiga, la novedad de la situación, la presión por el cambio de rol o la falta de tiempo y dedicación hacia la pareja son algunos factores a tener en cuenta para entender este proceso de crisis. 

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¿QUÉ HACER ANTE LA LLEGADA DE NUEVOS MIEMBROS A LA FAMILIA? 

  • Hay que tener en cuenta y ser conscientes de que la etapa que están viviendo es pasajera, pero necesitan una alta exigencia y rendimiento. La pareja debe incrementar la comprensión hacia la situación del otro y mostrarle su apoyo y complicidad. 
  • Hacerse la idea de que la relación debe cambiar para dar lugar a una relación mejorada y aún más consolidada.  
  • Decidir la relación que quiere tener cada uno con el bebé, independientemente de los roles sociales establecidos, sino fabricando la relación en función de cada uno, y entre los dos como pareja.  
  • Transmitir los miedos y problemas que encuentre la pareja en el camino y escuchar al otro cuando esto suceda.  
  • Aportar un tiempo especial a la pareja para desconectar del rol de padres. 
  • Ofrecerse a hacerse cargo de la situación mientras el otro miembro de la pareja esté desbordado/a.

TERAPIA DE PAREJA

La terapia de pareja requiere la implicación activa de ambos miembros de la pareja y digamos que el terapeuta es un mediador, entre los muchos malentendidos que se van acumulando en la propia relación de pareja.

Aquí está en juego lo que realmente desean las parejas, algunas están muy comprometidas con el proceso, otras vienen “medio” obligadas y con una actitud negativa frente a la terapia, acceden a hacer una terapia no porque crean en ella, sino por demostrarle a su marido o mujer, que ellos estaban dispuestos a intentarlo todo.

Para que una terapia de pareja sea efectiva, se necesita el compromiso, la voluntad, el esfuerzo y las ganas de hacer que la relación vuelva a funcionar.

La terapia debe ayudar a la pareja a expresar de forma efectiva sus pensamientos y sentimientos sobre la relación y ofrecer orientación psicológica que les proporcione conocimientos y herramientas para solucionar, de forma efectiva, los problemas y los posibles desacuerdos.

En ocasiones puntuales la terapia de pareja puede ayudar también a negociar una separación sana y lo menos traumática posible si la decisión de la separación es irreversible.