psicología de los grupos

Psicología de los Grupos

La psicología de los grupos analiza la influencia que los grupos tienen sobre el comportamiento individual y la que tiene el individuo para cambiar el comportamiento grupal. Debido a esta ciencia, podemos conocer mejor cómo se organizan las relaciones entre personas.

Desde que nacemos, pasamos a formar parte de un grupo, que es nuestra familia, y a partir de ahí se forman y disuelven muchos grupos durante todo nuestro periodo vital, como por ejemplo, el grupo de amigos de la escuela, además de los grupos en los que pasamos nuestro ocio, como grupos de teatro.

Pero, ¿qué tienen en común estos grupos? Es decir, ¿por qué se le llama grupo tanto a la familia como al grupo de teatro? La respuesta es complicada, ya que la definición de grupo es diversa y cambiante y no hay una sola definición de grupo.

En primer lugar, debes saber que existen tres aspectos básicos que intervienen en el estudio de cualquier fenómeno grupal, que son:

  • La definición de grupo de la que se parte.
  • El grado de realidad que se otorgue al grupo.
  • La unidad de análisis apropiada.

Ahora conoceremos las definiciones y características a partir de las que se construye el concepto de grupo, según los enfoques y los autores más relevantes.

Para hacer más claras estas definiciones, las agruparemos según estas características:

– Interdependencia de los medios.

– Identidad o consideración de los aspectos perceptivo-cognitivos.

– Interacción de los miembros y la estructura social del grupo.

¿Cuáles son las características de un grupo?

Las características que todo grupo debe tener según Shaw son: percepción (todos los miembros deben ser conscientes de su relación con los demás), motivación (se unen en un grupo porque creen que así satisfacen una necesidad), objetivos (cuando existe una meta en común), organización (se mantienen roles, normas o reglas, diversos “status” al interior del mismo e interrelaciones entre sí), interdependencia (un grupo existe si los miembros tiene cierto grado de interdependencia entre sí), interacción.

Definiciones de grupo

Definiciones basadas en la interdependencia de los miembros:

Cabe destacar que la interdependencia es la característica común en la gran parte de definiciones del concepto de grupo. En este enfoque, lo que se defiende es que el aspecto esencial para que un conjunto de personas se pueda denominar grupo, es que exista una interdependencia entre ellos. En palabras del propio Lewin, la definición de grupo sería:

“Concebir un grupo como un todo dinámico debe incluir una definición de grupo basada en la interdependencia de los miembros (O mejor dicho, de las subpartes del grupo)” (Lewin, 1936)

Otro defensor de esta corriente era Deutsch, quien daba esta definición de grupo:

“Un grupo sociológico existe en la medida en que los componentes persiguen  metas que promuevan la interdependencia”.

Definiciones basadas en la identidad o aspectos perceptivo-cognitivos:

Otra definición se postula desde la teoría de que los grupos se forman con el objetivo de dar una identidad social a la persona. Es decir, se forma un grupo para ser un grupo. Y en este sentido de pertenencia e identidad, los miembros deben ser conscientes de ello.

Definiciones basadas en la interacción de los miembros y en la estructura social del grupo:

El tercer gran criterio es la interacción entre los miembros del grupo. Ésta defiende que es la misma interacción quien sostiene la definición de grupo. En este sentido hay disparidad de opiniones entre diversos autores, ya que mientras que unos defienden que la interacción es un elemento esencial para la formación del grupo, otros creen que no es un requisito necesario para la formación grupal.

Formación de los grupos

La formación de los grupos es un proceso continuo, el cual se desarrolla en un período más o menos extenso en el tiempo. Muchos grupos comienzan en un momento bien definido y se puede identificar la fecha exacta de su creación (como por ejemplo la formación de un equipo de trabajo o de un grupo de terapia). Sin embargo, la mayoría de los grupos naturales presentan un origen difuso y difícil de precisar.

Como podemos ver, existe una pertenencia impuesta a determinados grupos o categorías sociales desde que nacemos (familia, grupo étnico…), sin embargo, los individuos buscamos voluntariamente formar parte de grupos concretos.

Podemos observar como existe una motivación en el ser humano a formar vínculos con otras personas. La hipótesis de la “necesidad de pertenencia” sostiene que todas las personas necesitan formar parte de grupos sociales.

psicología de los grupos

Individualidad  y pertenencia grupal

La motivación básica que impulsa a las personas a formar vínculos con otras personas coexiste con la necesidad de mantener la propia independencia y distintividad como individuos. Dichas tendencias parecen incompatibles, sin embargo, no lo son. Además, la formación de grupos no sólo no es incompatible con la individualidad, sino que muchas veces es un medio para conseguirla. Sin embargo, no puede negarse que, en ocasiones, puede producirse un conflicto entre ambas tendencias, lo cual afecta al desarrollo de los grupos.

¿Por qué y para qué las personas se unen en grupos?

La respuesta a por qué las personas se unen en grupos no siempre es la misma, pues algunas veces siguen criterios instrumentales y otras funcionalistas, o se guían por sentimientos de atracción interpersonal basados en distintas características.

En primer lugar, las personas se unen a grupos porque les supone la satisfacción a una serie de necesidades que sería imposible satisfacer siendo individuos aislados. Las principales necesidades que potencialmente pueden satisfacer los grupos son las siguientes:

  • Necesidades psicológicas
  • Reciprocidad de información
  • Necesidades interpersonales
  • Necesidades colectivas

En cuanto a la pregunta de para qué nos unimos en grupo, podemos distinguir tres tipos de circunstancias que hacen que un grupo de personas lleguen a constituir un grupo:

  • Una o varias personas pueden crear deliberadamente un grupo para lograr algún objetivo.
  • Un grupo puede formarse espontáneamente porque las personas se asocian para satisfacer alguna necesidad. Es el caso de los grupos informales dentro de las organizaciones, clubes sociales o pandillas juveniles.
  • Un conjunto de personas puede convertirse en grupo porque otras personas los traten de un modo homogéneo. En este caso, está funcionando el proceso de categorización social, el cual consiste en clasificar a las personas en grupos en función de alguna característica compartida.

Condiciones necesarias para la formación de un grupo

El factor que diferencia un grupo social de un simple conjunto de individuos es la relación de interdependencia que se establece entre los miembros. Esta interdependencia es la condición necesaria para que se forme un grupo. Una vez se ha formado, surgen otros procesos tales como el establecimiento de normas, la atracción interpersonal, la diferenciación entre endogrupo y exogrupo, etc.

Los grupos constituirían una cosa, y estarían caracterizados por la interdependencia percibida entre los miembros, y las categorías sociales o conjuntos de individuos serían otro concepto, el cual haría referencia a personas que comparten algún atributo. Los partidarios de la categorización aclaran que el concepto de categoría social implica mucho más que un mero conjunto de personas semejantes. Supone una implicación emocional compartida por los miembros del grupo, pues se perciben y definen a sí mismos como pertenecientes a una misma categoría.

El número Dunbar

Es un número que se ha repetido a lo largo de la historia y entre distintas culturas, como es el caso de los pueblos nómadas, unidades básicas del ejército romano, así como hoy en día, el número de trabajadores de una empresa al mismo nivel jerárquico.

Fue descubierto al correlacionar el tamaño del córtex, de 36 especies de primates, con el número de componentes de sus grupos, creando una ecuación de regresión con la cual puede predecir que ambas variables se corresponden entre sí.

Relacionando esta información con la del ser humano, como resultado, deduciría que 147,8 es el número promedio de las relaciones sociales que establecemos.

Una vez definido el punto de partida recopilaría información arqueológica y etnográfica con información sobre la estructura social de sociedades en el Pleistoceno. Así iría armando una especie de censo promedio de dichas grupos, concluyendo que éstos se dividían en tres categorías. Pequeños (30 a 50 individuos) medianos (100 a 200) y grandes (500 a 2500).

Durante su investigación en profundidad de los grupos a lo largo de la historia y las primeras etapas descubrió que:

– 150 habitantes era el promedio de habitantes de un poblado neolítico.

– 150 a 200 era el número de académicos en una sub-especialización de una disciplina.

– 150 hombres era la cantidad de soldados encontrados en una unidad, promedio desde la Antigua Roma hasta el siglo XVI.

Más importante aún, si la unidad necesitaba ser más grande, ésta debía ser fragmentada en grupos “manejables” que siempre rondaban los 150 hombres.

A partir de esto, el “Número de Dunbar” comenzó a ser estudiado como “tópico caliente” por antropólogos de todo el mundo. No pasaría mucho tiempo hasta que el mismo comenzara a aplicarse en teorías y aplicaciones de marketing; e incluso para estudiar grupos de personas en mundos virtuales.

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