Reto 21 días

Reto

El verano es la mejor época del año para proponernos el reto de 21 días.

Se trata de reprogramar la mente para abandonar hábitos poco saludables; pero ¡cuidado!, no todo lo que te propongas vale.

La regla de los 21 días tiene mucho que ver con automatizar, es decir, cada día hacemos cosas por inercia como lo es subir al coche y que nos abrochemos de manera inmediata el cinturón de seguridad. Lo mismo ocurre con esta regla ya que automatizar un acto hace que el cerebro de manera involuntaria lo adquiera como un hábito. Numerosos estudios acreditan que esta famosa regla es lo que tarda el ser humano en adaptarse a un nuevo cambio o hábito.

Por lo tanto, si se consigue mantener un comportamiento de manera regulada y consecutiva durante estas tres semanas se podrán alcanzar nuevas rutinas. Tan solo hay que seguir el mismo patrón cada día para que el cerebro se adapte a las nueva situación.

Ademas de establecer esta regla, que tiene sus beneficios tal como han comprobado estudios científicos en todo el mundo, hay que añadirle también el factor de fuerza de voluntad y equilibrio mental debido a que un cambio no se produce de la noche a la mañana. Más que fuerza de voluntad se puede decir que para lograr el reto hay que armarse de paciencia cada día para así mantener la calma durante todo el proceso.

Cómo comenzar con el reto de los 21 días

Los expertos coinciden en que, el nuevo hábito que quieras introducir en tu vida o el que quieras eliminar, debe tener una relación potente con tus intenciones y deseos. Cuanto más alejado de tus convicciones esté el nuevo hábito, más tiempo demorará quitarlo o incorporarlo. El cerebro es un órgano moldeable, cuando aprendemos un idioma, dejamos de fumar o descubrimos una técnica novedosa, nuestro mapa mental se configura. Si no estás realmente convencida de querer y necesitar dejar de fumar, por ejemplo, los 21 días no serán suficientes. 

Es una técnica que la puedes emplear cada vez que quieras y con lo que te apetezca, se utiliza tanto en dietas, como en hábitos dañinos para la salud (tabaco, alcohol, y otras sustancias), en conductas como aprender a controlar los impulsos, la ira o ciertas emociones recurrentes. 

Otra de las ventajas del reto de los 21 días es que eleva la autoestima, porque al conseguirlo el sentimiento de superación personal y el de satisfacción aumenta por la constancia aplicada. Si no estás del todo convencida de dejar un hábito, puedes preguntarte  por qué deberías hacerlo, qué beneficios te brindaría y cómo de feliz te sentirías de alcanzar la meta. Si las respuestas no son del todo convincentes para ti misma, la práctica de las tres semanas no te será útil, porque la única condición para lograrlo es estar plenamente convencida de que querer hacerlo. 

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