Ansiedad en época de exámenes 

Ansiedad en época de exámenes 

Los exámenes son una de las actividades más estresantes en la vida estudiantil. Ya sea para los adolescentes en el instituto o para los jóvenes adultos en la universidad. A veces, los exámenes se concentran en épocas de exámenes, en las cuales, durante unas semanas o un mes, la única actividad académica es la realización de estos exámenes.  

Estas situaciones hacen que las personas experimenten altos niveles de ansiedad. Tienen inseguridad por no saber si se han preparado bien o si tendrán un buen desempeño durante la realización de los exámenes. En este artículo veremos qué más cosas provocan esta ansiedad, cómo afecta en la realización de los exámenes y cómo hacerla más llevadera. 

¿Qué es la ansiedad por los exámenes? 

Para comenzar, vamos a establecer qué es la ansiedad.  Este es un sentimiento natural de alerta y miedo que se produce como respuesta defensiva frente a circunstancias amenazantes.  Como hemos mencionado, es una reacción natural que nos prepara para responder a estímulos de peligro en mejores condiciones.  No obstante, esta ansiedad puede aparecer de manera desmesurada, ya sea en cuanto a duración o intensidad. Es aquí cuando empieza a tener efectos negativos sobre el cuerpo y puede llegar a convertirse en un trastorno de ansiedad.  

Hoy en día, ya no sentimos ansiedad ante estímulos peligrosos de la misma manera, ya que hemos neutralizado la mayoría de esos estímulos peligrosos. Ya no nos exponemos a las mismas situaciones, esos estímulos peligrosos, en verdad, han cambiado. Ya no nos asustan los leones, porque no nos enfrentamos a ellos, pero sí nos asusta confrontar a nuestro jefe, las imágenes de arañas o los exámenes. 

Y es que, sentir ansiedad por estas cosas es normal. Nos prepara fisiológicamente y nos pone alerta para poder responder de la mejor manera ante ello. Centrándonos en los exámenes, la ansiedad es una respuesta muy común entre quienes los hacen. El problema viene cuando a ansiedad se vuelve una respuesta incapacitante o persistente. 

Síntomas de la ansiedad durante los exámenes 

La ansiedad se manifiesta de distintas maneras antes, durante y después de la realización de un examen.  

Síntomas físicos 

Aceleración del ritmo cardíaco, sudoración excesiva de las manos o la frente, temblor de manos o piernas, tensión de los músculos, dolor de cabeza o del estómago, náuseas, mareos o sensación de desmayo. 

Síntomas psicológicos 

Preocupación constante por la realización del examen o por el resultado, dificultad para concentrarse en las preguntas, pensamientos negativos sobre uno mismo, sensación de bloqueo o irritabilidad. 

Síntomas conductuales 

Evitar estudiar o procrastinar, repasar repetidamente una parte del temario sin avanzar con el resto, tener inquietud, mover las piernas, morderse las uñas o tener hábitos compulsivos como revisar las respuestas una y otra vez. 

La ansiedad problemática por los exámenes 

Los síntomas descritos en el apartado anterior son normales y esperables en una persona con ansiedad. Sin embargo, estos síntomas pueden aparecer con gran intensidad o influir en la vida diaria, a esto lo llamamos ansiedad problemática. ¿Qué puede indicar que se esté padeciendo este tipo de ansiedad?: 

Intensidad excesiva 

Cuando los síntomas son tan fuertes que el miedo y el nerviosismo bloquean a la persona y los síntomas físicos son incapacitantes. 

Duración prolongada 

Los síntomas perduran durante días o semanas antes del examen e incluso fuera del contexto del examen. 

Interferencia con la vida diaria 

El miedo provoca que se evite estudiar, provoca dificultades para conciliar o mantener el sueño y hace que siempre se esté irritable, afectando a las relaciones con otras personas. 

Bloqueo total durante el examen 

La ansiedad hace que la persona no pueda responder las preguntas del examen debido a que se queda en blanco. No es capaz de razonar o recuperar la información que llevaba tanto tiempo aprendiéndose. 

Conductas problemáticas 

La ansiedad provoca que la persona haga un repaso compulsivo de las preguntas, interfiriendo en el desempeño del examen. También puede provocar la evitación del examen, haciendo que la persona ni siquiera se presente a este. 

Causas de la ansiedad problemática por los exámenes 

Los exámenes de por sí no son lo único que causa esta ansiedad. Aquí tienes las causas más frecuentes de este tipo de ansiedad: 

  • Miedo al fracaso: temor por suspender, por decepcionar a profesores, familiares o a uno mismo. Esto pasa porque se suele asociar el resultado del examen con el valor personal.  
  • Presión externa: tener expectativas académicas muy elevadas, sean las propias, de los maestros o de los padres. Esto también tiene que ver con la comparación con otros colegas. 
  • Pensamientos negativos: pensar de manera catastrófica, como «si no apruebo todos me van a detestar», o prever lo peor, como «me voy a quedar en blanco mientras examinan». 
  • Falta de preparación: no tener un plan de estudio definido, no entender el contenido con claridad o estudiar todo al final. 
  • Experiencias negativas previas: haber recibido críticas a partir de un examen, haberse bloqueado durante un examen o haber obtenido resultados negativos en exámenes pasados. 
  • Factores personales: tener una baja autoestima, tener tendencia a la ansiedad, ser inseguro, tener problemas de sueño o de alimentación… 

Consecuencias de no tratar la ansiedad por los exámenes 

En caso de que la ansiedad por los exámenes se vuelva algo grave e interfiera en la vida diaria, es importante tratarla con un profesional. Si no se trata, las consecuencias pueden ser:  

  • En el rendimiento académico. Los bloqueos en los exámenes se pueden volver algo recurrente, los resultados pueden empeorar por mucho que se estudie, se puede perder la confianza en las propias capacidades y se puede repetir las materias o incluso abandonar los estudios. 
  • En la salud mental. Se aumenta la predisposición a padecer ansiedad generalizada, se pueden desarrollar ataques de pánico, aumenta el riesgo de padecer un trastorno depresivo debido a la frustración constante y se acaba experimentando una sensación de incapacidad, de fracaso personal. 
  • En la salud física. Se experimentan problemas de sueño, digestivos, dolores de cabeza, tensión muscular persistente y fatiga constante. 
  • En la conducta. La procrastinación y la evitación se vuelven estrategias de afrontamiento recurrentes, por lo que no se realiza el trabajo necesario y no se va a exámenes, presentaciones u otras evaluaciones. Esto también provoca aislamiento social en el ámbito académico, ya que es un ámbito en el que se acaba evitando participar. 
  • A largo plazo. Se acaba asociando el estudio al malestar, lo que hace que en futuras ocasiones se evite asistir a pruebas de acceso, oposiciones o entrevistas. Esto disminuye las oportunidades académicas y laborales de la persona. 

Estrategias para manejar la ansiedad por los exámenes 

Aunque los exámenes nos hagan sentir bloqueados, hay varias cosas que podemos hacer para aliviar esta ansiedad. 

Días antes del examen 

  • Planificar el estudio 

Familiarizarse con el contenido de estudio, saber qué hay que estudiar y dividirlo en partes más pequeñas coherentes para facilitar el estudio de estas. Usar también un horario realista y anticipándose al examen, sin dejarlo todo para última hora. 

  • Usar técnicas de estudio activas 

Estas son técnicas que aseguran una comprensión del temario profunda, de manera que no cueste tanto recuperar la información durante el examen. Algunos ejemplos son explicar el temario en voz alta fingiendo que se lo explicas a alguien, hacer esquemas y mapas mentales o practicar haciendo simulacros de exámenes hechos por ti. 

  • Cuida tu cuerpo 

Descansa adecuadamente, evitando hacer actividades que puedan alterar el sueño el día antes del examen, como estudiar por la noche, ver películas de terror, tomar cafeína… No comas platos muy pesados que puedan afectar a tu estómago durante el examen.  

  • Cambia el diálogo interno 

Intenta sustituir los pensamientos negativos basándote en tus propias acciones. Por ejemplo, sustituye el “me va a salir fatal, voy a suspender” por el “me he preparado semanas para esto, lo haré lo mejor que pueda”. 

Justo antes del examen 

  • Ejercicios de relajación 

Realizar ejercicios de respiración para calmar el cuerpo, por ejemplo, inhalar lentamente, mantener el aire unos segundos y exhalar lentamente también. También se puede realizar ejercicios de relajación muscular, por ejemplo, apretar todos los músculos del cuerpo e ir relajándolos poco a poco, liberando la tensión. 

Durante el examen 

  • Empieza por lo más fácil 

Prioriza las preguntas más cortas o que mejor puedas responder, de esta manera te aseguras algunas preguntas, evitas el bloqueo inicial y ganas confianza para el resto de preguntas. 

  • Tómate tu tiempo cuando te bloquees 

Cuando sientas que tienes la mente en blanco con una pregunta, detente un momento, cierra los ojos e intenta respirar sin pensar en nada. Luego, vuelve a leer la pregunta con calma, intentando identificar los componentes principales de esta para entenderla mejor. 

  • Controla el tiempo 

Cuando te bloquees en una pregunta, déjala para el final y prioriza otras preguntas. De esta manera un bloqueo por una sola pregunta no te afecta en el desempeño del resto del examen. 

Después del examen 

  • Evita la autocrítica 

No repases excesivamente las preguntas respondidas y valora el esfuerzo que le has dedicado a la realización del examen, independientemente del resultado. 

Conclusión 

La ansiedad en los exámenes es algo por lo que todos hemos pasado. Nos provoca miedo, malestar e incluso nos bloquea durante el examen. Esto afecta a nuestro desempeño académico y a nuestros resultados. Es por ello por lo que es importante conocer cómo afecta la ansiedad a nuestro cuerpo y aprender a gestionarlo. 

Si conocemos los efectos que tiene la ansiedad en nosotros podemos entender mejor nuestra manera de reaccionar a los exámenes, pudiendo anticiparnos a ello. También podemos intentar aplicar distintas estrategias antes, durante y después del examen para poder reducir el malestar que nos provoca, ayudando a nuestro desempeño y mejorando nuestra percepción de nuestra capacidad académica y de los exámenes. 

La ansiedad por los exámenes es algo que afecta significativamente a la mayoría de los estudiantes, de manera que educarles sobre esto puede aumentar en gran medida su bienestar.