FOMO, miedo a perderse algo 

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Este año se ha popularizado el término FOMO entre jóvenes y adultos. Cuando alguien tiene un compromiso u obligación y no puede asistir a un evento, dice que le da “FOMO” no poder ir. ¿Qué significa esto? Fear Of Missing Out o miedo a perderse algo, la nueva expresión usada para describir el malestar que provoca el no poder asistir a un acontecimiento.  

¿Qué es el FOMO? 

El Fear Of Missing Out, miedo a perderse algo, es una sensación incómoda, de ansiedad, que aparece cuando una persona piensa que otros están viviendo experiencias importantes a las que no ha podido ir o en las que no ha estado incluida.  

Esto viene acrecentado por la hiperconectividad a la que estamos expuestos debido a las redes sociales. Hoy en día, todos pueden compartir lo que están haciendo a lo largo del día en forma de frases, fotos o vídeos. Una persona que no ha podido ir a un evento puede acabar expuesto a constantes recordatorios de que se está perdiendo esa experiencia. 

Este fenómeno está caracterizado por una comparación social continua, miedo a tomar una decisión equivocada pensando que puede haber una mejor opción, inquietud por no saber lo que hacen los demás o por no comprobarlo con el móvil y la sensación de que te dejan de lado a la hora de vivir logros, experiencias… 

Este término, establecido por Patrick J. McGinnis en 2004, apareció junto a otro término con un significado relacionado: el FOBO, Fear of a Better Option o Miedo de una Opción Mejor, que describe la situación de retrasar una decisión esperando a que aparezca una mejor, la situación de pasarse horas buscando y comparando opciones y la incomodidad por no acabar satisfecho tras tomar una decisión, pensando que otra opción hubiera sido mejor. 

Causas del FOMO 

El FOMO puede ser causado por una amplia variedad de factores, que incluyen elementos psicológicos, sociales y hasta digitales. 

  • Necesidad de pertenencia. Somos seres sociales y nos causa malestar ser excluidos del grupo. Sobre todo si pensamos que las actividades que están haciendo son importantes o divertidas. 
  • Baja autoestima. Si tienes una autoestima baja, perderse un evento o actividad puede parecerte algo muy negativo. 
  • Cultura de la inmediatez. Nuestra sociedad está en constante cambio y siempre se encuentra expuesta a nuevas tendencias. Esto origina la presión de mantenerse actualizado, de no dejar escapar nada y de estar al día. 
  • Exceso de información. Hay un acceso enorme a información sobre noticias, eventos, tendencias y oportunidades. Siempre está ocurriendo algo y no se puede estar en todo. 
  • Redes sociales. En las redes siempre se publican las mejores fotos, ocultando la realidad. El hecho de ver cómo la gente está haciendo cosas emocionantes nos provoca incomodidad e insatisfacción. 

Consecuencias del FOMO 

Ansiedad y estrés 

El FOMO provoca un estado constante de alerta y preocupación, consultando las redes o lo que se tenga a mano para ver que está haciendo el resto. 

Insatisfacción 

Aunque la persona esté haciendo algo agradable, puede estar sintiendo todo el rato que debería estar haciendo otra cosa o que debería estar en otro sitio. 

Problemas de sueño 

Causado por consultar el móvil para ver que están haciendo otras personas o por la preocupación de pensar que podría estar en otro lado. 

Uso excesivo del teléfono 

El FOMO provoca una constante necesidad de revisar las notificaciones del teléfono o las publicaciones de los amigos. 

Saturación cognitiva 

Estar pendiente de tantas cosas, como notificaciones, tendencias, publicaciones… provoca un agotamiento cognitivo que puede afectar en la toma de decisiones o el rendimiento en realización de tareas. 

Disminución de autoestima 

A causa de los sentimientos de inferioridad al compararse con otros en las redes sociales, pensando que tu vida es menos emocionante. 

Impulsividad en la toma de decisiones 

Para evitar sentir el FOMO, la persona puede aceptar ir a planes sin pensar si de verdad puede o quiere ir, comprometiéndose precipitadamente. 

Aislamiento social 

El hecho de estar pendiente siempre de lo que hacen los demás puede llegar a provocar una desconexión con el momento presente, de lo que se está haciendo, consiguiendo que la persona se aísle. 

¿Cómo detectar el FOMO?

Algunas señales que te pueden ayudar a determinar si tienes FOMO son: 

  • Revisas el teléfono constantemente para comprobar que hacen los demás en las redes.  
  • Comparas tu vida con la de los demás, sintiéndote peor cuando ves que hacen planes propios.  
  • Sientes incomodidad o inquietud cuando ves eventos en los que no estás participando.  
  • Aceptas compromisos o planes a los que en realidad no deseas asistir. 
  • Te cuesta disfrutar el presente, porque piensas en otras cosas que podrías estar haciendo. 
  • Sientes la necesidad de estar siempre al día con las noticias, los eventos, las tendencias…  
  • Tienes malestar cuando no tienes conexión a internet y no puedes comprobar qué están haciendo los demás.  
  • Sientes que los demás siempre hacen cosas más divertidas o emocionantes que tú.  
  • Necesitas publicar todo lo que haces por no quedarte fuera de la conversación social. 

¿Cómo manejar el FOMO? 

  • Reestructura tus pensamientos. Pregúntate si de verdad quieres apuntarte a todos esos planes que te ofrecen o si las comparaciones a las que te sometes son realistas. 
  • Céntrate en el presente. Aprecia lo que estás haciendo, intenta disfrutar las actividades que haces sin pensar en lo que podrías hacer.  
  • Gestiona tu tiempo en redes. Desactiva las notificaciones que no son esenciales, limita la cantidad de tiempo que pasas en redes y deja de seguir a cuentas que solo dan contenido con el que compararse y no aportan nada constructivo. 
  • Define tus prioridades. Haz una lista con las actividades que te importan, para poder centrarte en ellas y poder ignorar las que no. 
  • Diferencia entre deseo y presión social. Es importante determinar en qué planes deseas de verdad estar incluido y en cuáles no. 
  • Fortalece vínculos reales. Da prioridad a las relaciones auténticas con las personas que realmente te importan para disminuir así el sentimiento de exclusión. 
  • Desarrolla tu autoestima. Practica actividades que te llenen y evita compararte con personas que solo muestran su lado perfecto. 
  • Aprende a poner límites. Ponte horarios sin pantalla, di no a los planes que no quieres hacer, aunque quieras aceptarlos por presión social. 
  • Practica el JOMO. Joy of Missing Out o Felicidad por perderse algo. Este término describe el disfrute consciente de no estar en todo. Realiza planes tranquilos que puedas disfrutar sin culpa de no estar haciendo otra cosa.  

Del FOMO al JOMO 

¿Qué actividades puedes hacer para practicar el JOMO? Aquí tienes una lista con ejemplos: 

  • Meditación. Intenta hacer 5 minutos de respiración consciente, ya sea con aplicaciones, meditación guiada o simplemente respirar en silencio. 
  • Journaling. Escribe sobre las actividades que has hecho durante el día. Cómo te han hecho sentir. Con quién las has hecho. Qué has conseguido de esas actividades. 
  • Lectura. Elige un libro que te guste para leer y dedícale un tiempo del día a disfrutar de la lectura de este.  
  • Ponte una película o una serie. Planifica un momento del día en el que no tengas compromisos ni distracciones y mira lo que has elegido sin consultar el móvil. 
  • Escucha música. Elige a un cantante que te interese y dedica tiempo a escuchar algún álbum suyo, sin hacer nada más. 
  • Pasea. Ve a un barrio tranquilo y pasea sin mirar el móvil o escuchar música, disfrutando de lo que ves por la calle. 
  • Planifica tardes sin actividades. Momentos del día centrados en el descanso, en el que no haya ningún plan. 

¿Cuándo buscar ayuda profesional a causa del FOMO? 

El FOMO de por sí no es un trastorno mental con diagnóstico y tratamiento. Pero Las consecuencias que tiene sobre quienes lo sufren sí son reales y podrían interferir enormemente en su vida cotidiana. Cuando sientas que tu ansiedad por el FOMO no disminuye, que estar todo el día en redes afecta a las actividades de tu día a día, que no paras de compararte con los demás y eso te desanima, que tus relaciones han empeorado… En este momento, lo más recomendable es acudir a un profesional. 

Un terapeuta puede ayudarte a entender qué te está pasando, explicarte qué es el FOMO, cómo te afecta en tu día a día y, lo más importante, puede ayudarte a entrenar herramientas y habilidades para combatirlo y poder llegar a vivir una vida plena sin esa constante comparación. 

Conclusión 

Hemos visto como la sociedad de hoy en día recurre a terminología coloquial para describir problemas muy reales como la ansiedad o la comparación social. El FOMO es una realidad que está afectando a muchas personas, sobre todo jóvenes, ya que son los que más están conectados a las redes sociales. Y las redes sociales son de los principales promotores de esta problemática.  

Estímulos constantes de vidas perfectas hacen que uno desee siempre hacer algo “mejor” que lo que está haciendo en el momento, evitando que pueda centrarse en vivir o disfrutar el momento presente, creando una sensación de insatisfacción da igual lo que esté haciendo. 

Lo mejor que podemos hacer es educar a los niños en el uso responsable de las redes sociales, promover el desarrollo de su autoestima para que no dependa de la comparación con otras personas y enseñarles a establecer límites, a saber decir que no. Una buena educación y concienciación son aspectos clave para evitar el FOMO.