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Trastorno obsesivo compulsivo

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El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) se trata de un trastorno de ansiedad, caracterizado por pensamientos intrusivos, recurrentes y persistentes, que producen inquietud, aprensión, temor o preocupación, y conductas repetitivas denominadas compulsiones, dirigidas a reducir la ansiedad asociada.

¿Qué son los rituales de comprobación?

Por definición del DSM-III “consiste en la presencia de obsesiones o compulsiones repetidas, suficientemente graves como para acusar un intenso malestar, gran pérdida de tiempo, o  una interferencia significativa con la rutina habitual del individuo, con su funcionamiento profesional, con sus actividades sociales habituales, o con sus relaciones con los demás.”

El DSM-IV define las obsesiones como:

  1. Pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se experimentan, alguna vez durante la perturbación, como intrusivos e inapropiados, y causan marcada ansiedad o malestar.
  2. Los pensamientos, impulsos o imágenes no son simplemente preocupaciones excesivas sobre problemas de la vida cotidiana.
  3. La persona intenta ignorar o suprimir tales pensamientos o impulsos o neutralizarlos con algún otro pensamiento o acción.
  4. La persona reconoce que los pensamientos, impulsos o imágenes obsesivos son un producto de su propia mente.

Por otra parte, el DSM-IV define las compulsiones como:

  1. Conductas repetitivas (como lavarse las manos, orden, comprobación, por ejemplo) o acciones mentales (por ejemplo, rezar, contar, repetir palabras en silencio) que la persona se siente impulsada a realizar en respuesta a una obsesión, o de acuerdo con reglas que deben aplicarse rígidamente.
  2. Las conductas o acciones mentales están dirigidas a neutralizar o reducir el malestar o algún acontecimiento o situación temida; sin embargo, estas conductas no están conectadas de forma realista con lo que están destinadas a neutralizar, son claramente excesivas.
  3. En algún momento durante el curso del trastorno, la persona reconoce que las obsesiones o compulsiones son excesivas o irracionales.
  4. Las obsesiones o compulsiones producen marcado malestar, pérdida de tiempo (en general, más de una hora diaria), o interfiere significativamente con la rutina habitual de individuo, con su actividad profesional, con sus actividades sociales o sus relaciones con los demás.
  5. Si está presente otro trastorno, el contenido de las obsesiones o compulsiones no está restringido a él.

Algunos rituales compulsivos con obsesiones son:

  1. Rituales de limpieza: se evitan posibles focos, reales o imaginarios, de suciedad o contaminación sintiendo posteriormente la necesidad de realizar complicados rituales de higiene y limpieza.
  2. Rituales de repetición: pueden repetirse las más extrañas secuencias, por ejemplo, tener que repetir un determinado número ante un pensamiento, santiguarse siete veces, etc.
  3. Rituales de comprobación: existen multitud de comportamientos posibles. Algunos ejemplos son comprobar repetidamente si se ha cerrado el gas, o la puerta, pero puede ir más allá, como necesitar comprobar que no se ha matado a la persona con la que se acaban de cruzar.
  4. Rituales de acumulación: tienen dificultades para desprenderse de cualquier cosa y acumulan grandes cantidades de artilugios inservibles.
  5. Rituales del orden: todo ha de estar en el mismo lugar, posición, de mayor a menor,… notan incluso el mínimo cambio produciéndoles gran ansiedad lo que les ocupa mucho tiempo ordenando.

Tratamiento para rituales de comprobación

Para solucionar el trastorno de ansiedad con eficacia lo primero que debemos de hacer es intervenir sobre los rituales y evitaciones que presenta el paciente hasta su total extinción de los primeros y hasta enfrentarse totalmente a las segundas. Porque si conseguimos que eliminen las compulsiones, en la mayoría de los casos la fobia, es decir, el miedo que lo originó, también desaparece.

Para desmontar los rituales compulsivos usamos principalmente estas 5 técnicas psicológicas:

  • 1. Contraritual

Personas que antes de salir de casa deben de comprobar que todo está cerrado y de una determinada forma. Por ejemplo: revisan que el gas, que las luces estén apagadas, la puerta bien cerrada,.. Pero luego les viene la duda y deben de volver a controlarlo una y otra vez, para asegurarse que han hecho bien la acción anterior. Para estos casos le podemos prescribir un contraritual: “De aquí a la próxima vez que nos veamos cada vez que debas de volver a controlar otra vez una cosa, si lo haces una vez lo haces por cinco veces, ni una más ni una menos,puedes no hacerlo pero si lo vuelves a controlar una vez lo harás por cinco veces, ni una más ni una menos”.

  • 2. La violación del ritual

Pacientes que tienen muchos rituales y no son numéricos y vemos muy difícil su clasificación. En estos casos se les puede prescribir: “de toda esta lista de rituales que me has traído, cada día elige tú mismo uno y durante ese día dejas de llevarlo a cabo”

  • 3. Retrasar la compulsión

Por ejemplo, les decimos a nuestros pacientes “Cada día debes evitar lo que la obsesión te pide, si te dice ve a bañarte, tu debes ir 1 hora más tarde”.

  • 4. Ritualizar la compulsión

Esta técnica la usamos por ejemplo en los casos dónde las personas tienen la obsesión de arrancarse compulsivamente el pelo (tricotilomanía). Entonces les podemos decir “Desde hoy hasta que nos volvamos a ver queremos que a cada hora en punto, a las 9, 10, 11, 12… Desde que te levantas hasta que te vas a dormir, a cada hora en punto debes de ir delante de un espejo y durante 3 minutos arrancarte el pelo”.

  • 5. Un pequeño desorden que mantenga el orden o su variante, una pequeña suciedad que te proteja de la gran suciedad

En estos casos podemos prescribir algo tipo: “De aquí en adelante me gustaría que ponga en práctica un experimento, cada día debe tocar cualquier cosa sucia con el dedo y mantenerlo sucio durante 5 minutos, ni un minuto más ni un minuto menos. Entonces deberá lavarse las manos como habitualmente hace…”.

La finalidad de todas ellas es conseguir robarle el poder a la obsesión.

Esta técnica necesita que describa detalles específicos del ritual y de lo que piensa. Describa sus movimientos y pensamientos en el orden exacto en que suceden. Una vez que conoce el proceso del ritual, vamos a modificar pequeñas pautas o elementos. Este proceso comenzará a hacer que el ritual se encuentre bajo control voluntario. Por ejemplo:

  • A/ Cambie el orden en que ritualiza. Ej: en el caso de que a la hora de ducharse avance metódicamente de cabeza a los pies, invierta el orden y empiece por los pies
  • B/ Cambie la frecuencia. Ej: si el recuento es un ritual, modifique los números y las repeticiones que necesita. Si tiene que contar de una manera concreta, cámbiela
  • C/ Cambie el momento en que ritualiza. Ej: si tiene que vestirse y desvestirse varias veces, hágalo en una habitación diferente; si suele hacer las cosas de pie, hágalo sentado; si hace el ritual con los ojos abiertos, hágalo con los ojos cerrados.

Todo esto supone 3 ventajas que debe de tener claras:

Primero, usted será capaz de modificar sus compulsiones sin la dificultad que implica hacerlo todo a la vez.

Segundo, al cambiar aspectos, se dará cuenta que el ritual aporta alivio y que usted soporta los cambios, aunque no lo haga a la perfección. Estará introduciendo flexibilidad y el comienzo de su destrucción.

Tercero, esta práctica refuerza su conocimiento y control sobre el ritual, con el tiempo le será más fácil decidir, posponer o simplemente no hacerlo.

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