Mutismo Selectivo

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En ciertas situaciones sociales algunos niños dejan de hablar, aunque son capaces de comunicarse en otros contextos. Explicamos a qué se debe el mutismo selectivo, cómo detectarlo, cuáles son sus causas y cómo se trata.

¿Qué es el mutismo selectivo?

El mutismo selectivo es un trastorno de ansiedad que consiste en que las personas afectadas, en determinados contextos o circunstancias, pueden llegar a inhibirse de manera tal que parecen mudos, a pesar de poder hablar normalmente en situaciones en las que se sienten cómodos y relajados.

Los niños con mutismo selectivo, cuando se encuentran con otros sujetos en las interacciones sociales, no inician el diálogo o no responden recíprocamente cuando hablan con los demás. La falta de discurso se produce en las interacciones sociales con niños o adultos.

Los niños con mutismo selectivo hablan en su casa en presencia de sus familiares inmediatos, pero a menudo no hablan ni siquiera ante sus amigos más cercanos o familiares de segundo grado, como abuelos o primos.

El habla se desarrolla de la misma forma en todos los niños, pero el tiempo varía. Por regla general, podrán decir una palabra al menos al llegar al año, dos combinaciones entre los 18 meses y dos años; y oraciones de tres palabras antes de los tres. Hay factores que pueden predisponer un retraso en el habla como: una pobre estimulación lingüística, problemas afectivo-relacionales, problemas de adaptación o problemas de deglución.

Síntomas del mutismo selectivo

  • El niño permanece callado aunque se le pregunte y parece experimentar un gran malestar. Cuando evita hablar, pero responde cuando le preguntamos, aunque lo haga con timidez, no estamos ante un caso de mutismo. En cambio, si el niño se bloquea cuando le preguntan e inhibe el habla, podría tratarse de un caso de mutismo.
  • Evita situaciones sociales nuevas y responde con gran temor a las mismas. Aparecen síntomas ansiosos como inquietud, transpiración, mutismo, dificultad para separarse de los padres (ansiedad por separación)…
  • La inhibición del habla se prolonga por un periodo superior a un mes. A veces, en determinadas situaciones, como el inicio del colegio, el nacimiento de un hermano, etcétera, puede inhibirse el habla, pero esto debería ser pasajero y recuperarse en unos días; si no es así, y la inhibición se prolonga por un periodo superior a un mes, debemos alarmarnos.
  • Si a partir de los cinco años continúa igual. En edades previas también se puede observar el mutismo selectivo, pero puede ser pasajero, sin embargo, si esta conducta se mantiene a partir de los cinco años, es especialmente preocupante.

En cualquier caso, es aconsejable acudir a un especialista cuando se observen los síntomas mencionados, antes de que tanto la ansiedad como el mutismo selectivo se intensifiquen.

Causas

El mutismo selectivo es más común en niños menores de 5 años. Su causa o causas se desconocen. La mayoría de los expertos cree que los niños con esta afección heredan una tendencia a ser ansiosos e inhibidos. La mayoría de los niños con esta afección tienen cierta forma de miedo (fobia) extrema.

Los padres con frecuencia piensan que el niño ha optado por no hablar. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el niño en realidad es incapaz de hablar en ciertos contextos.

Algunos niños afectados tienen una historia familiar de mutismo selectivo, timidez extrema o trastornos de ansiedad, lo cual puede aumentar el riesgo de sufrir problemas similares. 

Este síndrome no es lo mismo que mutismo, en el cual los niños nunca hablan. En el caso del mutismo selectivo, el niño tiene la capacidad tanto de entender como de hablar, pero es incapaz de hablar en ciertos contextos o ambientes.

También puede deberse a causas físicas y suelen estar vinculadas a las cuerdas vocales, la lengua, la boca, la garganta o los pulmones. En algunos casos, el mutismo está vinculado con la sordera: quien ha nacido sordo, nunca oyó hablar y, por lo tanto, no aprende a desarrollar esta capacidad.

¿Cómo se trata el mutismo selectivo?

Uno de los tipos de tratamiento psicológico más habituales en caso de mutismo selectivo es el uso de diferentes terapias de exposición al estímulo fóbico junto al manejo de contingencias que puedan afectar a la emisión o no emisión del habla.

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