El ataque de pánico

ataque de pánico

El ataque de pánico se suele presentar junto con los trastornos de ansiedad a modo de respuesta a un miedo.

Estas crisis no tienen por qué ser solo relacionados con trastornos de ansiedad, también pueden estar relacionadas con otros tipos de trastornos mentales.

El trastorno de pánico

Cuando una persona experimenta el trastorno de pánico, dicha persona vive muchas crisis de pánico sin siquiera esperarlo. Está intranquila o preocupada constantemente sobre tener de nuevo crisis de pánico o desadaptativamente cambia su comportamiento a raíz de las crisis. (p. ej., evitación del ejercicio o de situaciones desconocidas).

Cuando hablamos de “trastorno de pánico”, nos referimos a tener muchos ataques de pánico de manera inesperada. Mientras que un ataque de pánico es una ola de miedo que en cuestión de minutos llega al límite máximo. Durante ese tiempo hay unos 4 o más síntomas físicos y cognitivos que se producen de una lista de 13 síntomas comunes.

Las crisis de pánico

Las crisis de pánico se caracterizan por la aparición súbita de síntomas de miedo o malestar intensos que alcanzan su nivel máximo en cuestión de minutos, acompañados de síntomas físicos y /o cognitivos. Los ataques de pánico pueden ser esperados, en respuesta a objetos o situaciones típicamente temidas, o inesperadas, ocurriendo la crisis sin razón aparente.

La frecuencia y la gravedad de los ataques de pánico varían ampliamente. Hay personas que las veces que presentan las crisis suele ser una cantidad y periodicidad moderada (una vez a la semana, etc.) y además regular desde hace unos meses hasta ahora. Otras personas presentan periodos más cortos sin crisis separadas de algunas semanas o meses en los que no presentan ninguna. o también las personas que presentan ataques de crisis con una frecuencia muy baja durante varios años.

Las personas que sufren de ataques de pánico, se preocupan mucho por las consecuencias que los ataques de pánico puedan tener sobre sus vidas. Hay quien teme que el ataque de pánico sea una señal de  una enfermedad que no nos han diagnosticado que puede ser de peligro para sus vidas (ej: coronaria) a pesar de que los controles médicos que se hacen descartan tal posibilidad. Las preocupaciones sociales también son frecuentes. Sentir vergüenza o miedo a ser juzgados por la demás gente por culpa de los síntomas del ataque de pánico. También es frecuente creer que uno se está volviendo loco ya que uno pierde el control y siente cierta debilidad emocional

Señales de un ataque de pánico

Los síntomas pueden ser diferentes según la persona, pero cuando se presentan 4 o más de los siguientes síntomas, se considera que se ha producido una crisis de pánico

  • Tener palpitaciones, aceleración del pulso
  • Sudar
  • Temblar o sacudirse
  • Sensación de falta de aire o asfixia.
  • Sentimiento sofocante.
  •  Dolor o malestar en el pecho. 
  • Náuseas o malestar en el abdomen.
  • Sensación de mareo, aturdimiento o desmayo.
  •  Escalofríos o sensación de calor. 
  • Parestesia (entumecimiento o sensación de hormigueo).
  • Desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (desapego de uno mismo). 
  • Miedo a la pérdida del control o “volverse loco”.
  •  Temer a la muerte. 

Consecuencias funcionales del trastorno de pánico

El trastorno de pánico se asocia con altos niveles de discapacidad social, ocupacional y física. También se relaciona con un mayor número de visitas médicas relacionadas con los trastornos de angustia. Las personas con trastorno de pánico a menudo faltan al trabajo o la escuela para ir al médico o a la sala de emergencias, lo que puede provocar desempleo o abandono escolar. Algunas personas con ataques de pánico frecuentes experimentan un cambio significativo en el comportamiento (por ejemplo renunciaron a su empleo) pero lo negaron por temor a más ataques de pánico o preocupación por las posibles consecuencias. La preocupación por la posibilidad de nuevos ataques de pánico o sus posibles consecuencias a menudo se asocia con el desarrollo de conductas de evitación que pueden cumplir los criterios de agorafobia, en cuyo caso se justifica el diagnóstico de trastorno de pánico con amnesia.

Puede haber cambios de comportamiento desadaptativos para intentar minimizar o evitar nuevos ataques de pánico y sus consecuencias. Algunos ejemplos incluyen evitar el esfuerzo, reorganizar la vida diaria para garantizar que haya ayuda disponible si los síntomas reaparecen, limitar las actividades habituales y evitar situaciones superficiales como salir de casa, usar el transporte público o ir de compras. Si se presenta agorafobia, se hará un diagnóstico independiente de agorafobia.

¿Qué hacer ante una crisis de pánico?

Normalmente, la primera vez que se sufre un ataque de ansiedad no se reconocen los síntomas.

Lo primero es mantener la calma. No hay que dejarse llevar por el miedo. Intenta normalizar la respiración inhalando por la nariz y exhalando por la boca de forma cada vez más lenta y rítmica. Es conveniente tomarse el pulso mientras se realiza esta maniobra, pues permitirá comprobar como el ritmo cardíaco recupera poco a poco la normalidad.

En cualquier caso es importante consultar con un psicólogo especialista y tratar de identificar qué ha motivado la crisis de ansiedad o si existe algún trastorno psicológico subyacente. En función de ello podrá instaurarse el tratamiento más adecuado en cada caso, mediante la terapia psicológica cognitivo conductual.

¿Cuándo consultar un médico?

Si experimenta síntomas de un ataque de pánico, busque atención médica lo antes posible. Aunque los ataques de pánico son muy molestos, no son peligrosos. Sin embargo, es difícil de controlar por sí solo y puede empeorar si no se trata.

Los síntomas de un ataque de pánico pueden ser similares a otros problemas de salud graves, como un ataque cardíaco, por lo que es importante que su proveedor de atención médica los evalúe si no está seguro de qué está causando sus síntomas.

Causas

Se desconoce la causa de los ataques de pánico o del trastorno de pánico, pero estos factores pueden desempeñar un papel:

  • Hereditario.
  • Alto nivel de estrés.
  • Una persona propensa al estrés y propensa a las emociones negativas.
  • Ciertos cambios en la forma en que funcionan partes del cerebro.

Los ataques de pánico pueden ocurrir repentinamente y sin previo aviso la primera vez, pero con el tiempo a menudo son desencadenados por ciertas situaciones.

Algunas investigaciones sugieren que la lucha o respuesta natural de nuestro cuerpo al peligro está relacionada con los ataques de pánico. Por ejemplo, si un oso pardo te persigue, tu cuerpo reaccionará instintivamente. Su ritmo cardíaco y su respiración se acelerarán a medida que su cuerpo se prepara para una situación potencialmente mortal. Muchas de las mismas reacciones ocurren durante un ataque de pánico. Pero no está claro por qué ocurren los ataques de pánico cuando no hay peligro evidente.

Factores de riesgo 

Los síntomas del trastorno de pánico generalmente comienzan en la adolescencia tardía o en la adultez temprana y afectan más a las mujeres que a los hombres.

Los factores que aumentan el riesgo de tener un ataque de pánico o un trastorno de pánico incluyen:

  • Antecedentes familiares de estos ataques o trastornos de pánico.
  • Grandes tensiones de la vida, como la muerte de un ser querido o una enfermedad grave.
  • Un evento traumático, como una agresión sexual o un accidente grave.
  • Cambios importantes en la vida, como un divorcio o la incorporación de un hijo a la familia.
  • Consumo excesivo de tabaco o cafeína.
  • Antecedentes de abuso físico o sexual en la niñez.

Complicaciones

Si no se tratan, los ataques de pánico y el trastorno de pánico pueden afectar casi cualquier área de su vida. Puede tener tanto miedo de tener más ataques de pánico que siempre esté en un estado de miedo, lo cual es perjudicial para su calidad de vida. Los ataques de pánico pueden causar o estar asociados con las siguientes complicaciones:

  • Manifestaciones de ciertas fobias, como el miedo a conducir o a salir de casa
  • Atención médica de rutina para otros problemas de salud y enfermedades
  • Rechazo las situaciones sociales.
  • Problemas en el hogar y la escuela.
  • Trastornos mentales como la depresión o la ansiedad entre otros
  • Alto riesgo de suicidio o ideación suicida
  • Uso inadecuado de alcohol u otras sustancias.
  • Problemas económicos

Para algunas personas, el trastorno de pánico puede incluir agorafobia, que consiste en evitar ir a lugares o situaciones estresantes por temor a no poder salir u obtener ayuda si tiene un ataque de pánico. O puede volverse dependiente de otros para mantener su empresa si deja su hogar.

Prevención

No existe una forma segura de prevenir los ataques de pánico o el trastorno de pánico. Sin embargo, estas recomendaciones pueden ayudar. Busque tratamiento para los ataques de pánico lo antes posible para evitar que empeoren o sean más frecuentes. Siga su plan de tratamiento para ayudar a prevenir la recurrencia o el empeoramiento de los síntomas del ataque de pánico. Realice actividad física regular, ya que esto puede ayudar a protegerlo de la ansiedad.

Diferencia entre ataque de pánico y ataque de ansiedad

Estos dos trastornos son parecidos pero no sinónimos, es decir que se diferencian en ciertas cosas, nosotros nos encargaremos de dejarte claro qué es cada cosa. Estas son algunas diferencias:

En cuanto a la ansiedad, puede que tenga una causa específica,ya sea por un problema de salud, problemas en el trabajo o tener que enfrentarse a un examen. Un ataque de pánico, por el contrario, no tiene un desencadenante, ocurre y ya.

Un ataque de ansiedad no es algo que se pueda diagnosticar, además de que es menos grave que un ataque de pánico. El ataque de pánico puede surgir a raíz de un trastorno de pánico lo cual sí que es una afección diagnosticable.

Por último queda destacar que un ataque de ansiedad se suele desarrollar de forma gradual y tiene síntomas físicos, mientras que un ataque de pánico suele ser muy repentino presenta tanto síntomas físicos como sentimientos intensos de terror.

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