Bulimia Nerviosa

bulimia

¿Qué es?

La bulimia nerviosa, junto con la anorexia nerviosa, son los trastornos de conducta alimentaria más frecuentes.

Se caracteriza por episodios recurrentes de atracones de comida seguidos de comportamientos compensatorios inapropiados, como vómitos autoinducidos, uso de laxantes o diuréticos, ayuno o ejercicio excesivo.

Los pacientes presentan comportamientos compensatorios inapropiados recurrentes para evitar el aumento de peso, como el vómito autoprovocado, el uso incorrecto de laxantes, diuréticos u otros medicamentos, el ayuno o el ejercicio excesivo.

Estos pacientes presentan una autoestima baja, dado que su autoevaluación se ve indebidamente influida por la constitución y el peso corporal.

El antecedente más frecuente de los atracones es el sentimiento negativo, pero también pueden ser: estrés interpersonal, restricción de la dieta, sentimientos negativos acerca del peso o el cuerpo…

La bulimia suele comenzar en la adolescencia o en los primeros años de la edad adulta. Por ello hay que prestar especial atención a los adolescentes. La edad de inicio más frecuente es entre los 18 y los 22 años (Perpiñá , 2015)

Los ataques de atracones a menudo comienzan durante o después de una dieta.

Las personas que sufren bulimia, sufren los síntomas del trastorno por atracón y además presentan conductas compensatorias. Los métodos compensatorios pueden ser vómitos, uso de laxantes, diuréticos, enemas…

Bulimia nerviosa causas y síntomas

La bulimia nerviosa es un trastorno psicológico complejo que tiene varias causas de la bulimia subyacentes. Estas son algunas de ellas:

  • Genética: se ha demostrado que puede tener una base genética, lo que significa que puede haber una predisposición hereditaria a desarrollar el trastorno.
  • Trastornos psicológicos: A menudo se presenta en personas con otros trastornos psicológicos, como la depresión, la ansiedad, el trastorno obsesivo-compulsivo o el trastorno de estrés postraumático.
  • Presión social: la presión social para tener un cuerpo delgado o en forma puede contribuir al desarrollo, especialmente en adolescentes y adultos jóvenes (sobre todo mujeres jóvenes).
  • Experiencias traumáticas: las personas que han experimentado abuso sexual, físico o emocional pueden ser más propensas a desarrollarla.
  • Factores culturales: en algunas culturas, se valora la delgadez extrema y se idealiza la imagen corporal esbelta, lo que puede aumentar el riesgo de desarrollarla.

Es fundamental estar atentos a una serie de síntomas que pueden indicar su presencia, entre ellos:

  • Obsesión constante con la forma y el peso del cuerpo.
  • Miedo exagerado a engordar, episodios repetidos de comer en exceso.
  • Sensación de pérdida de control en la alimentación durante los atracones.
  • Provocación del vómito o la realización de ejercicio excesivo para evitar el aumento de peso.
  • Uso innecesario de laxantes, diuréticos y enemas después de las comidas.
  • Ayuno entre atracones.
  • Búsqueda de alimentos menos calóricos o la evitación de alimentos específicos.
  • Uso excesivo de suplementos dietéticos o productos a base de hierbas para perder peso.

La gravedad de la bulimia nerviosa depende de como pueden afectar estos síntomas a la salud física y psicológica de quien los padece y, por lo tanto, deben ser tratados con prontitud y atención especializada.

¿Qué hacer ante síntomas de bulimia nerviosa?

Si tienes algunos de estos síntomas o conoces a alguien que los tenga, busca a un médico lo antes posible ya que la bulimia es algo muy perjudicial para la salud. Esto se debe a que puede ocasionar problemas de salud.

Lo mejor es acudir a un psicólogo, contarle los problemas que tienes, tus sentimientos y el motivo de las causas anteriores. En cuanto a medicación, únicamente pueden prescribirla los médicos y psiquiatras.

Como hemos dicho antes, si conoces a alguien que tenga los anteriores síntomas lo mejor es aconsejarle ir a un psicólogo, nunca obligarle eso está claro, es mejor hablarlo con calma y animarle y motivarle para que ese gesto actúe como ayuda y le dé la valentía para ir a hablarlo con un profesional.

Antes de pasar a la siguiente sección, has de saber que a veces esos síntomas son complicados de ver, sobre todo porque muchas veces no puedes controlar si esa persona se da o no atracones de comida. Es por eso que ahora te vamos a enumerar otros síntomas relacionados con lo mismo pero que te ayudarán mejor a comprobar si esa persona padece bulimia (en resumen, los síntomas anteriores son para ver si tú mismo/a padeces este trastorno, y los síntomas que te comentamos a continuación son para ayudarte a comprobar si es verdad o no que que tu ser querido tiene bulimia):

Síntomas:

  • Está siempre preocupado o quejándose de estar gordo.
  • Tiene una distorsión de la imagen corporal y negatividad excesiva
  • Come repetitivamente cantidades de alimentos excesivas en una sola vez, normalmente comidas que evita.
  • Hacer dieta y ayuna después de comer demasiado (atracón).
  • Se niega a comer en público o frente a otros.
  • Inmediatamente después de comer o mientras se está comiendo, va al baño durante mucho tiempo.
  • Hace demasiado ejercicio físico.
  • Tiene dolor, llagas y callos en los nudillos.
  • Cambio de peso

Consecuencias de la bulimia

La bulimia atrae unas consecuencias que no son nada saludables para el organismo, de hecho puede hasta poner en riesgo tu propia vida.

Te vamos a decir cuales son algunas de estas complicaciones para que veas que esto es serio y hay que tratarlo cuanto antes, son las siguientes:

  • Autoestima negativa y problemas con las relaciones y funciones sociales.
  • Deshidratación que puede conducir a problemas médicos importantes, como la insuficiencia renal.
  • Problemas cardíacos como arritmia e insuficiencia cardíaca.
  • Caries dental severa y enfermedad periodontal.
  • Irregularidades menstruales de la mujer.
  • Problemas en la digestión.
  • Problemas mentales como trastornos, ansiedad o pensamientos bipolares.
  • Exceso de alcohol y/o drogas.
  • Autolesionamiento o pensar en el suicidio e incluso llegar a hacerlo.

¿Cómo puede la familia y los amigos ayudar a alguien con bulimia nerviosa?

La ayuda y el apoyo de la familia y los amigos son esenciales para superarla. Algunas formas en que la familia y los amigos pueden ayudar son:

  1. Escuchar: Es importante que la persona con bulimia nerviosa sienta que tiene a alguien con quien hablar. Escuchar con empatía y sin juzgar puede ser de gran ayuda.
  2. Comunicarse de manera efectiva: La comunicación clara y efectiva es clave. Es importante expresar preocupación y empatía de manera no crítica ni confrontacional.
  3. Aprender acerca de esta aversión: La educación sobre esta puede ayudar a entender lo que está pasando y cómo se puede ayudar.
  4. Fomentar la autoestima: Reforzar la autoestima y el valor propio puede ayudar a la persona con esta aversión a sentirse más positiva acerca de sí misma.
  5. Ayudar en la búsqueda de tratamiento: La ayuda para encontrar profesionales de la salud mental y los servicios de tratamiento puede ser muy útil.
  6. Evitar la crítica del cuerpo: Evitar la crítica del cuerpo y los comentarios negativos sobre la comida pueden ayudar a evitar la sensación de culpa y la perpetuación del trastorno.

Es importante recordar que la recuperación es un proceso largo y difícil. La paciencia, el apoyo (de familiares o grupos de apoyo) y la comprensión son fundamentales.

Prevención

A pesar de que la bulimia no es algo “muy fácil de prevenir” sí que se puede intentar orientar a la persona a no llegar hasta ella y llevar una vida saludable. También puedes animarlo a que busque atención psicológica como te hemos comentado antes para que la situación no empeore en caso de que tu ser querido ya padezca este trastorno. Estas son las pautas que puedes llevar a cabo para ayudarle:

  • Promueve y mejora la imagen corporal saludable de tu hijo, independientemente de su tamaño o forma. Dales confianza de una manera que no tenga nada que ver con su apariencia.
  • Disfruta de las comidas familiares con frecuencia.
  • No hables de peso en casa. En su lugar, concéntrate en un estilo de vida saludable.
  • No se recomienda hacer dieta, especialmente si implica comportamientos de control de peso poco saludables, como ayunar, tomar suplementos para bajar de peso y laxantes, y vómitos autoinducidos.
  • Habla con tu médico. Este especialista ayuda a identificar los primeros signos de los trastornos alimentarios y prevenir su aparición.
  • Si tus padres y amigos tienen problemas alimentarios que causan o señalan, hable sobre estos problemas y pregunta cómo puedes ayudar.

Tratamiento de la bulimia

A continuación vamos a detallarte 6 puntos del tratamiento psicológico (terapia cognitivo conductual) que recibe una persona con bulimia. Esto puede variar dependiendo la persona, pero estos aspectos generales se suelen tratar en este caso de trastorno alimenticio:

  • Físicos: normalización del peso, mejora de la condición física, orientación nutricional, alimentación, orientación psicológica sobre el peso, y las consecuencias físicas y/o psicológicas de la conducta de purga.
  • Cognitivos: Identificar y corregir pensamientos y creencias irracionales sobre alimentación, función física, peso, imagen corporal y todo lo relacionado con la baja autoestima.
  • Conductuales: eliminar el comportamiento anormal tal como son: hábitos alimentarios inadecuados, evitación de alimentos hipercalóricos, disminución de la actividad física, conductas de purga, aislamiento social, indecisión, etc.
  • Psicológicos: Resolver conflictos internos, estados emocionales negativos, etc.
  • Familiares: Las situaciones familiares son aspectos relacionados con la psicología, reciben información completa sobre la discapacidad y su tratamiento, y su participación es positiva.
  • Se prevendrán también las posibles recaídas.

Diferencia entre bulimia y anorexia

En cuanto a los trastornos alimentarios, la anorexia y la bulimia son dos de las causas más comunes debido a su alta prevalencia y su alto reconocimiento en el mundo social y mediático.

A pesar de que los dos trastornos alimentarios comparten algunas similitudes, es importante conocer las diferencias a la hora de establecer un diagnóstico de la bulimia nerviosa y tratamiento adecuados. 

La anorexia nerviosa es un trastorno alimentario caracterizado por un deseo incontrolado de perder peso y un fuerte miedo a aumentar de peso, lo que hace que los pacientes adopten una variedad de comportamientos, que incluyen dietas extremas y purgativas.

Por otro lado, como se mencionó anteriormente, la bulimia se caracteriza principalmente por episodios de atracones, en los que se consume una gran cantidad de alimentos en un corto período de tiempo y se pierde el control de esas cantidades de alimentos que se come.

Por último decir que la bulimia trae complicaciones como tener dolor de garganta, desgaste en el esmalte dental o problemas menstruales, mientras que algunas complicaciones de la anorexia son las caries, la anemia o la pérdida de cabello.

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